Aprilia SMV 750 Dorsoduro, Jekyll&Hide

Aprilia SMV 750 Dorsoduro, Jekyll&Hide
Aprilia SMV 750 Dorsoduro, Jekyll&Hide
De la experiencia en el campeonato del mundo de Supermotard llegó esta Aprilia de calle para aquellos que buscan la máxima diversión a los mandos. Con sus tres mapas de inyección pone además al alcance de muchos pilotos un carácter agresivo y unas prestaciones de primer orden.
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La Aprilia SMV 750 Dorsoduro ha sido desarrollada en colaboración con el departamento de carreras de la marca italiana, el victorioso “Reparto Corse Aprilia”, y en ella se mezclan lo mejor de las deportivas con lo más eficiente de esa nueva especie de motos que son las Supermotard, una rara raza derivada de las competiciones de derrapaje con monturas tipo cross. Esta moto tiene la diversión como máximo objetivo, y para ello monta una combinación tecnológica elitista combinada con una estética muy diferenciada.
La Aprilia Dorsoduro es una moto especial, extrema, así que su comprador debe tener muy claro qué está adquiriendo. Ligera, ágil y muy potente, el bicilíndrico en V a 90º de nueva generación es un alarde de técnica entre las de su especie y puede entregar hasta 92CV gracias a la avanzada gestión electrónica, que además los pone al alcance de cualquiera gracias a sus distintos mapas de funcionamiento. Y es que con un par máximo de 82Nm a sólo 4.500 rpm esta moto podría “descabalgar” a cualquiera al menor descuido con el gas.
La magia de la electrónica aplicada a la gestión de la inyección del propulsor, que como hemos dicho cuenta con tres mapas de funcionamiento (Rain, Touring y Sport), consigue sin embargo que la Aprilia Dorsoduro 750 SMV se adapte perfectamente a los pilotos menos expertos, ya que el modo menos extremo suaviza mucho el comportamiento de esta máquina de proporcionar sensaciones, así que la diversión está asegurada en todo momento y con total seguridad. Parece como si le quitáramos 500cc de cilindrada de golpe.

Acompañando a esta joya mecánica, en la parte ciclo el chasis mixto multitubular de aluminio se convierte en el mejor aliado y en elemento distintivo de esta supermotard de la casa de Noale, garantizando dirección, reacción y precisión de conducción en toda circunstancia. En los componentes el nivel es igual de elevado, así que encontramos pinzas radiales de cuatro pistones, discos wave lobulados, embrague hidráulico en baño de aceite o suspensiones regulables delante y detrás que permiten adaptar las reacciones de la Dorsoduro a la conducción que queramos practicar en cada momento.
Tri mapa: Jekill&Hide
 A nivel estético la originalidad de este tipo de motos que ya hemos visto en creaciones como la Ducati Hypermotard, su rival más dura, o la KTM SuperDuke (que tiene hasta versión de 125), llama la atención en cualquier escenario, pero desde luego que a la salida de los semáforos asusta a cualquier rival. Los acabados imitando carbono y su altísima postura de conducción no hacen sino incrementar este hecho en la Aprilia Dorsoduro. En el cuadro de mandos un completo ordenador de a bordo que los italianos llaman Matrix permite llevar control de todo lo que sucede con nuestra montura.
Una vez en marcha la Aprilia Dorsoduro se muestra dócil en todo momento, comportándose como el Dctr. Jekyll y Mr.Hide según seleccionemos un modo u otro de conducción. Como hemos dicho el modo lluvia convierte a esta Aprilia de 750cc en una moto que parece haber reducido su cilindrada a la mitad, con lo que la suavidad de reacciones es la norma dominante. Es un modo muy adecuado para circular en el escenario menos propicio para esta moto, el tráfico rodado de ciudad. Aquí se agradece la mesura y las maneras refinadas, aunque en esta tesitura el calor que desprende toda la moto y los escapes junto al sillón son un auténtico desincentivador de uso ciudadano. 

En cuanto salgamos a carretera el cuerpo nos pedirá seleccionar el modo Touring, y entonces es como si nuestra moto se hubiera dopado. Las aceleraciones y el comportamiento empiezan a estar al nivel esperado, y los frenos y el chasis responden con excelencia a cualquier insinuación del piloto. En cuanto la confianza hace acto de aparición nos vemos con la soltura necesaria para seleccionar el modo Sport, y aquí llega el lado salvaje de la Aprilia Dorsoduro. Reacciones instantáneas del acelerador, aceleraciones fulgurantes, recuperaciones endiabladas y frenadas mareantes hacen que todo empiece a suceder muy deprisa, así que el circuito y unas grandes dosis de pilotaje son requisitos necesarios para sacarle todo el jugo a esta gran máquina.

Los 8.600 euros de tarifa en los que comienza la Aprilia Dorsoduro 750 SMV la convierten además en una compra inteligente, pudiendo equiparla por apenas 600 euros más con un siempre interesante y tranquilizador ABS. Para los más sibaritas hay una versión Factory por 9.600 euros con componentes mejorados, y para los inconformistas, la versión de 1.200cc puede ser el no va más, pero eso será harina de otra prueba…

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