Audi A8 2010, primera clase del asfalto

Audi A8 2010, primera clase del asfalto
Audi A8 2010, primera clase del asfalto
Más grande, más ligero, más dinámico, más seguro y mucho más gratificante tras el volante, la berlina de representación de Audi se sitúa un paso por delante de sus rivales para marcar el camino a seguir.
En sólo dos generaciones desde que salió al mercado allá por 1995, el Audi A8 no ha dejado de sorprender con un planteamiento que siempre le ha situado al frente de las berlinas de representación, y en 2010 ha llegado la tercera versión de uno de los buques insignias de la ingeniería alemana, que sustituye a la que todavía se comercializa desde 2002.
Más grande en todos sus aspectos, gana ocho centímetros de longitud para llegar a 5,13m, su distancia entre ejes ha crecido otros cinco centímetros hasta los 2,99 metros, la anchura es 10 centímetros mayor -1,94 metros- y su altura es 1,46 metros, dos centímetros más, el Audi A8 Impresiona al verlo y parece que no va a caber en un único carril.
A pesar de ello, para reducir el peso e incrementar la rigidez, Audi ha reinterpretado su tecnología de carrocería ligera Audi Space Frame, añadiendo un nuevo proceso de unión a las planchas de aluminio. Con esta solución dichas planchas son ahora seis kilos más ligeras y la carrocería presenta un 20% más de rigidez torsional, todo ello con un coeficiente aerodinámico de 0,26, fantástico y cifra muy cercana a la de un Toyota Prius.
Al empezar sólo habrá dos motores disponibles, uno de gasolina y otro diésel, de ocho cilindros en V. Se trata de las versiones 4.2 FSI y del 4.2 TDI, con 372 y 350 CV de potencia, que unidos a las mejoras antes mencionadas permiten unos consumos y unas emisiones ajustadísimas para el portaestandarte  de los cuatro aros. La tracción integral, que en condiciones normales envía un 60% de la fuerza al deje delantero y un 40% al trasero, sumada al Audi Drive Select, a la dirección dinámica y la suspensión adaptativa hace que el Audi A8 sea una de las berlinas de lujo más dinámicas que existe, de esas que apetece conducir siempre.

Potencia y eficiencia
El nuevo 4.2 TDI es 24 CV más potente que el que sustituye y el par ha aumentado en 150 Nm hasta los 800 NM. No obstante y pese a este incremento de la potencia, el nuevo Audi A8 4.2 TDI presenta un consumo de 7,6 litros cada 100 kilómetros y logra unas emisiones de 199 gramos. Estas cifras suponen un ahorro de 1,8 litros de combustible cada 100 kilómetros y de 50 gramos de CO2 por cada kilómetro recorrido. Soberbio, y más sabiendo que la aceleración baja en casi medio segundo (5,5” ahora para el 0 a 100).
El actual 4.2 FSI de gasolina aumenta su potencia en 22 CV hasta los 372, los cuales mejoran la aceleración a los 5,7 segundos. El consumo es de 9,5 litros, lo que supone una reducción de 1,4 litros de combustible, mientras que las emisiones son de 219 gramos de CO2, 40 gramos menos.
Más adelante, llegará un 3.0 TDI que pasa de los 233 caballos a los 250 CV y 550 Nm. de par. Este A8 3.0 TDI acelera de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos, logra un consumo medio de 6,6 litros y emite 174 gramos de CO2. El 3.0 TDI incorpora el sistema Start/Stop que detiene el motor en las paradas y habrá una versión con este mismo motor que rinde 204 CV y logra un increíble consumo de combustible de seis litros.
Lujo a bordo
Viajar en el interior del nuevo Audi A8 va a ser una experiencia digna de vivir. Sus cotas han crecido para hacerlo todavía más amplio, los materiales parecen sacados de un hotel de los de película de lujo asiático, la iluminación interior con leds crea distintos ambientes y las posibilidades de confort son tan inimaginables que el cansancio a lomos de esta criatura es una palabra inconcebible. Audi ha querido recrear diferentes ambientes y para lograrlo ha introducido LED de color blanco así como otros de diferentes colores.
Hay mil detalles en los que deleitarnos que darían para escribir un libro. La pantalla central -donde se muestra la información relativa al vehículo y a la conducción- ha aumentado de tamaño para alcanzar las siete pulgadas y en ella se puede tener bajo control todo el coche. El MMI, que continúa estando oculto hasta que se activa el sistema, emerge del salpicadero con su pantalla de ocho pulgadas para goce del pasaje y su mando es cada vez más intuitivo.

Los asientos delanteros del Audi A8 son regulables eléctricamente y pueden incluir calefacción, ventilación y masaje para hacer del puesto de conducción el mejor lugar del mundo. No obstante, dado que este vehículo está destinado a llevar ocupantes traseros importantes, la segunda fila de asientos también logra un gran protagonismo. Y es que las butacas traseras presentan también regulación eléctrica, pueden incorporar calefacción, cortinillas eléctricas, climatizador automático, así como funciones de ventilación y de masaje. Primera clase en estado puro.
Detalle curioso y para la galería es la palanca de cambios. Situada en el túnel central, ahora tiene un diseño similar a la palanca de aceleración de un yate y sirve, además, para que la muñeca del brazo derecho del chofer, digo conductor, repose plácidamente. Por cierto, el nuevo A8 incorpora un nuevo cambio automático Tiptronic de ocho marchas, frente al automático de seis relaciones del anterior A8, y la fuerza del motor se transmite a las cuatro ruedas, gracias al sistema de tracción integral quattro como no podía ser de otra manera. Asimismo, esta berlina puede equipar el diferencial deportivo dinámico, que distribuye la fuerza entre el eje delantero y el trasero de forma variable.
Fortaleza rodante
La seguridad también alcanza alcanza cotas altísimas gracias a la profusión tecnológica del Audi A8 y hay elementos que requieren especial atención, como son los faros completos de LED. Se trata de un conjunto de leds que realizan la función de luz diurna, luz corta, luz larga e intermitentes, entre otras funciones. Diez LED individuales forman una figura similar a la de un arco para la luz de día. Otros 22 LED blancos y amarillos realizan la función de marcha y los intermitentes. A ello se añaden otros dos potentes LED que forman la luz de carretera y por último otros LED de alta potencia realizan la iluminación especial de autopista y luz de giro.
Otro elemento de seguridad importante en el Audi A8  es el "Audi pre-sense", que dispone de diferentes niveles: el básico, el Pre sense Front, que trabaja con el control de crucero activo y el sistema Stop & Go.El Audi Pre Sense Plus añade una nueva fase en la que el vehículo decelera cinco metros por segundo primero y luego frena a fondo, reduciendo así la velocidad antes del impacto en unos 40 kilómetros por hora. Por último, el Audi pre sense rear amortigua las consecuencias de una colisión por alcance.
A todo ello se añade el "Audi Side Assist" o el el "Audi Lane Assist", que entra en acción a partir de los 65 kilómetros por hora y advierte al conductor cuando está a punto de abandonar el carril por error. Su cámara además servirá a mediados de 2010 para leer las señales que se encuentran al borde de la carretera. Como guinda a este conjunto la posibilidad que tiene el Audi A8 de conectarse con internet por medio de unmódulo GPRS o bien del UMTS nos adelanta el futuro de la automoción. Con esta solución, puede recopilar noticias de actualidad, información meteorológica así como utilizar diversos servicios de Google desde el coche.

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