Conducimos el Opel Ampera. Práctico y divertido

Conducimos el Opel Ampera. Práctico y divertido
Conducimos el Opel Ampera. Práctico y divertido
El Ampera se carga en 3 horas, la batería dura 10 años y tiene tres modos de conducción que se adaptan a las necesidades del conductor en todo momento. El futuro sostenible es una realidad gracias a esfuerzos como los de Opel.
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Tras ver las características generales, vamos a las sensaciones. El Opel Ampera se puede conectar a cualquier enchufe de la red doméstica de 220 voltios y el tiempo de recarga completa es de tres horas. La batería tiene una capacidad de producir 16 Kw/h, sin embargo sólo se usa el 50% de su potencia para alargar la vida útil de la misma, que está estimada en 240.000 Km ó 10 años.
Para que este planteamiento llegue al éxito deseado es completamente necesario que el gobierno y todos los organismos y empresas implicados lleven a cabo el desarrollo de la red de enchufes de recarga rápida a lo largo de las principales ciudades europeas, y el compromiso de Iberdrola en este punto es total, para lo que ha puesto en marcha el plan Movilidad Verde Iberdrola.
Según la eléctrica española, el sistema eléctrico de nuestro país está en condiciones de asumir unos 10 millones de coches eléctricos, siempre que la recarga se realice en modo lento y en los periodos valle de demanda más baja como es la noche, lo que además ayudará a aumentar la penetración de las energías renovables y permitirá un coste más competitivo de la misma.

En busca del ahorro total
En este punto entran en juego una serie de peculiaridades del Opel Ampera que en la prueba de la semana pasada nos comentaba Lutz Kleistruck, ingeniero de vehículos eléctricos del departamento de propulsiones avanzadas de Opel. Para empezar, la carga del Ampera es programable para adaptarse a esos horarios valle recomendados por Iberdrola.
Para Lutz el Ampera cumple además las cuatro condiciones esenciales a las que cualquier vehículo eléctrico debe aspirar: Seguro. Los 200 kg de la batería han superado sin inmutarse todos los crash test a los que se ha sometido; Práctico. Es un coche para usar todos los días, no un segundo vehículo; Asequible. Ya conocemos el precio del Volt en EE.UU y nos debe servir de orientación; y Dinámico. El Opel Ampera disfrutará de un comportamiento que permite diversión al volante con dos modos de conducción, normal y sport.
Para conseguir que el ahorro de costes sea total, el Opel Ampera dispone de un último modo de funcionamiento que se llama “Carga completa” y que lo que permite es mantener intacta la carga de las baterías que hayamos realizado, funcionando por medio del Range Extender hasta que decidamos lo contrario. 



Practicidad absoluta
Gracias a este modo de utilización será posible desplazarnos con el Opel Ampera desde el extrarradio de una gran ciudad hasta el centro y una vez allí circular en modo 100% eléctrico, evitando pagar los futuros costes que sin duda llegarán a todas las capitales europeas para circular en este tipo de áreas, como ya ocurre en Londres.

Una vez en marcha las sensaciones del Ampera son las de un coche muy cercano a la producción, y aunque el salpicadero no es el definitivo y la insonorización del habitáculo no cuenta con todos los elementos que llevará el modelo de serie, la terminación de la consolade mandos, que es táctil por completo, y la constante información facilitada por los displays nos dejaron una muy buena impresión futurista. 

La puesta a punto del Opel Ampera prima la comodidad pero no por ello se pierden facultades ruteras, y el coche mantiene la trayectoria con precisión y sin balanceos acusados. El hecho de disponer de todo el Par motor desde el primer segundo de aceleración hace que la conducción en ciudad sea muy placentera y la sensación de aceleración hasta 50 Km/h es destacable.



El habitáculo del Ampera alberga sin problemas a cuatro adultos, aunque los que viajen en la parte trasera tendrán la cabeza muy cerca de la luneta. El maletero cubica un tamaño suficiente que debe rondar los 325 litros para poder hacer escapadas de fin de semana sin ningún problema de espacio para las maletas, y una vez en carretera la transición entre el modo 100% eléctrico y la intromisión del motor de combustión es suave e inapreciable.
Un gran coche que nos augura un futuro esperanzador para los que amamos la conducción.

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